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lunes, 29 de agosto de 2016

ACTUALIZACION cerro perito moreno 29 de agosto de 2016

Parte 29 agosto

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domingo, 28 de agosto de 2016

Bariloche: narcopolicías, trata y crímenes en el paraíso perdido

Bariloche: narcopolicías, trata y crímenes en el paraíso perdido

Retrato de la ciudad más violenta de la Patagonia
El secuestro y asesinato del oficial Lucas Muñoz dejó al desnudo una compleja trama mafiosa que crece lejos de las miradas de los turistas.

Desde el Centro Cívico no se ve. A primera vista, en Bariloche los esquiadores vuelven de la felicidad, los egresados saltan, hay montañas blancas, sonidos de aldea. Pero el drama social está a 6 kilómetros, en la zona del Alto, un encadenado de barrios humildes al que los turistas no llegan. Ahí arriba, en la comisaría 42°, trabajó el oficial Lucas Muñoz hasta el 14 de julio. Ese día lo metieron en un Corsa y lo desaparecieron, cuando llegaba al destacamento. Una hipótesis dice que Lucas llevaba una mochila con cocaína. Otra que iba limpio a trabajar. Como sea, pasó 27 días cautivo hasta que arrojaron su cadáver a un descampado. En el mismo lugar, a 400 metros, había aparecido meses antes y sin vida Micaela Bravo, otra chica asesinada posiblemente con mano de obra policial. El cuerpo de Muñoz apareció tres horas después de que el gobernador Alberto Weretilneck se reuniera con los máximos responsables policiales de la ciudad para exigir resultados. Lucas recibió un tiro en la nuca y otro en la rodilla. Le faltaban cuatro dedos. Es espumosa la posibilidad de que se los hayan comido los perros.

El crimen destapó una trama de mafias policiales vinculadas al narcotráfico y la trata. Daniela Rodia, la novia de Lucas, jura que su pareja iba a denunciarlo. “Me decía que la ciudad no daba para más”, recuerda. Pero la Justicia descree de la historia del policía héroe. De acuerdo con datos que maneja el fiscal Martín Govetto, Lucas no era un trabajador ejemplar. “Llegaba tarde, tenía antecedentes y problemas de adicción. Respondía a una estructura viciada”, afirma un investigador. Creen que Lucas integraba una banda de policías narcos y que pudo haber participado con varios de ellos en una fiesta sexual con mujeres esclavizadas. Otra línea señala que podría haberse quedado con cocaína de un decomiso para hacer su propio juego. “No descartamos nada”, dice Govetto. Son 12 los policías expulsados tras la aparición del cuerpo. Tres detenidos. “De mínima, serán juzgados por encubrimiento –dice el gobernador Weretilneck–, saben el motivo del crimen”.


Pero más allá de esto, está la ciudad desnuda. Cierta idea de que en estos años el poder político administró los ilegalismos pero no los suprimió. El Alto Bariloche tiene dinámica de Conurbano, con comisarios enquistados que manejan cajas de financiamiento asociados con delincuentes pesados. Muchos de ellos padecen problemas de adicción. Es lo que surge después de conversar con jueces, fiscales y vecinos. Nada nuevo por aquí. La novedad es que el crimen de Lucas corrió el velo que lo ocultaba y pulverizó una lógica primaria: desde 2010, fueron más de 20 las muertes de civiles con efectivos involucrados. Pero hasta ahora nunca la Policía había matado a un policía, como se presume. Por eso la implosión.

“Necesitamos otro control interno –admite Weretilneck–. Bariloche tiene un costo de vida alto. A muchos policías les sale caro vivir acá. Por eso no hubo rotación”. La ciudad tiene la tasa de homicidios más alta de la Patagonia. Doce en lo que va del año. “El salto es alarmante –reconoce Govetto–. Lo usual era uno por mes”. En la ciudad no se cumple la ley de trata. Funcionan cuatro prostíbulos céntricos y una inmensa mole de cemento –el edificio Bariloche Center– es señalado como una colmena de “privados” atendidos por prostitutas de toda procedencia. Está frente a la Regional 3° (hoy intervenida), la principal comisaría de la ciudad. “No podemos hacer mucho si son actividades privadas”, reconoce el gobernador. “Existen, sí”, admite el intendente Gustavo Genusso.

Pero el nervio que regula todo es el de los policías. Los comisarios desplazados por el caso Muñoz trabajaron en Bariloche toda la vida. Varios de ellos, procesados por otros casos, habían evitado la exoneración. Ante la sospecha, para protegerlos, se los cambiaba de comisaría: un traslado como “castigo”, pero que en realidad era el salvaconducto para seguir ejerciendo la jerarquía. Manuel Poblete, a cargo de los rastrillajes de Muñoz, había vuelto a la ciudad tras haber sido apartado por una denuncia de apremios ilegales. El oficial Daniel Irusta, uno de los tres detenidos, ya había sido procesado por la desaparición del trabajador golondrina Daniel Solano. El abogado de Solano, Sergio Heredia, dice: “Irusta ejecutó el encubrimiento de Solano e hizo lo mismo con Muñoz. La Policía de Río Negro mata”.


Pero el gobernador, que acaba de poner al frente de la Fuerza a un abogado defensor de agentes en casos de gatillo fácil, plantea: “La ley no impide que un policía procesado vuelva a su cargo si se determina que no delinquió”. El fiscal de Cámara Martín Lozada contrapone: “La idea es que los funcionarios policiales son fungibles. Pero como no cambia la estructura, el que llega nuevo se acopla a los negocios”. ¿Cuáles? “Droga, posiblemente. A Bariloche vienen 130 mil egresados por año”, responde el intendente.

El auto avanza hacia el Alto por ruta 40. A lo lejos, el Catedral es una cortina blanca. No se ven turistas, sino jóvenes que cargan garrafas y venden cebollas. En el Alto viven 65 mil personas. El Gobierno acaba de cerrar el Programa País, que contenía a chicos de la zona en situación crítica de consumo, financiado por la Sedronar. No es una villa clásica. No hay pasillos, sino calles anchas. Las casas son de madera. Hay viviendas de plan estatal. Y unos pocos tienen la bendición del gas de red. “El Estado está, no es que no está”, dice Genusso, que trabajó años en la zona. “Está a medias”, aclara un juez.
Una puntera barrial abre la puerta de su casa. Sus varios hijos: niños descalzos que salen y entran como si no existiera el invierno. La mujer dice que si se publica su nombre podrían matarla. “La gorra... que mató a Muñoz, a Micaela y a Natalia Báez”, enumera. Dice que desde la 42°, los comisarios manejaban la droga. “Andaban con un narco, ‘El Oso’. En la casa de ese tipo, que trae falopa de Salta, estaba el auto en el que se llevaron a Muñoz. Liberan la zona y reclutan pibes para que vendan droga el fin de semana, cuando vienen los de abajo a comprar”. Los de abajo son la clase media y alta urbana, consumidores que pagan el papel a $ 500. También los dealers que revenden a estudiantes y turistas.

Según estimaciones de la misma Policía, más de 300 vehículos por fin de semana suben al Alto con 900 personas adentro (tres por coche o más). Se habla de una base de 10.000 consumidores únicos mensuales (el número se puede disparar en temporada alta). Sin exagerar, comprando dos dosis (como mínimo) el negocio redondea los $ 120 millones al año, sin contar la venta de marihuana y pastillas, y la explotación sexual.
La puntera conocía a Muñoz. Lo había visto con una gomera días atrás, discutiendo con chicos de la zona. Desde que en 2010 un policía rionegrino asesinó a Diego Bonefoi (lo que derivó en una pueblada histórica), por una normativa la Policía ya no puede portar armas de fuego. Por eso Muñoz andaba con gomera. Pero andaba en más, queriendo saber o siendo parte de.
Es difícil aún comprender porqué pasó tanto tiempo cautivo con vida. Posiblemente, dice un investigador, porque sus captores esperaban que les devolvieran algo y estaban negociando. “Investigaba el homicidio de mi mujer y había llegado a la mafia policial”, dice Patricio Vargas, el ex marido de Micaela Bravo. ¿Podrían haberlo matado por eso? “No se descarta nada”, dice el fiscal Govetto, que la tiene difícil. Debe investigar valiéndose de comisarios y policías sobre los que también pesan sospechas de corrupción. Y por eso se sincera: “No podemos confiar en nadie”

sábado, 27 de agosto de 2016

El Gobierno de Río Negro trabaja en el evento religioso más importante de la Patagonia

El Gobierno de Río Negro trabaja en el evento religioso más importante de la Patagonia

El Gobierno de Río Negro estará presente y acompañará la 46º Peregrinación a Ceferino Namuncurá en Chimpay el próximo domingo 28 de agosto, a través del trabajo coordinado de diferentes áreas provinciales.

En este sentido, el Ministerio de Salud de Río Negro, mediante la Coordinación de Emergencias y Desastres Sanitarios, desde ayer jueves tiene un puesto médico avanzado, tres ambulancias, un cuatriciclo de atención primaria para zonas de difícil acceso y equipamiento técnico necesario para una primera respuesta ante un eventual incidente. El equipo cuenta con seis médicos, 15 integrantes del área de Emergencias y Desastres Sanitarios, y personal del hospital de Chimpay que atenderá hasta el domingo 28. Además, Salud acompañará las actividades centrales, la procesión y las misas.
Por su parte, la Agencia Provincial de Seguridad Vial, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, comenzó a realizar controles vehiculares para resguardar el correcto desarrollo del evento y la integridad de los fieles.

cerro perito moreno ElBolsón

Parte 27 agosto

Silla hab
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Snow park hab desde las 12 hs

Pistas
1,2 y 3 hab pisado
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Camino a base cerrado
Dia de sol hermoso viento en calma

viernes, 26 de agosto de 2016

fiestas populares.

26/08/2016 18:03programa federal
Enviado especial
Aportarán 35 millones de pesos a Fiestas Populares
EL MINISTRO DE CULTURA DE LA NACIÓN, PABLO AVELLUTO, ANUNCIÓ EL PROGRAMA FESTEJAR DE APOYO A FIESTAS POPULARES DE TODO EL PAÍS CON EN UN ACTO EN LA CIUDAD DE CÓRDOBA, EN EL QUE AFIRMÓ QUE “ES UNA OBLIGACIÓN LA UNIDAD DE TODOS LOS ARGENTINOS”.
etiquetasPablo AvellutofiestasCórdoba
multimedia
 El ministro de Cultura de La Nación, Pablo Avelluto, anunció el programa Festejar de apoyo a fiestas populares de todo el país con 35 millones de pesos en un acto en la Ciudad de Córdoba, en el que afirmó que “es una obligación la unidad de todos los argentinos”.

“La unión entre los argentinos ya existe, pero hay que poder expandir ese campo. Uno de los objetivos de este programa es el de tender una red entre las diferentes fiestas que hay en el país para que estén conectadas entre sí”, sostuvo Avelluto en declaraciones a Télam luego del evento.

En esta primera convocatoria, el Programa Festejar repartirá 35 millones de pesos, entre capacitaciones, asistencia técnica y asistencia artística entre las 160 fiestas que fueron seleccionadas de un total de 300 que se presentaron, 19 de las cuales son de la Provincia de Córdoba.

Estas 300 representan al 10 por ciento del total de las que se desarrollan en territorio nacional y fue por ese motivo que el secretario de Cultura y Creatividad de la cartera, Enrique Avogadro, pidió que para el llamado de octubre, sea aún mayor al actual.

Por su parte, Avelluto destacó que durante el gobierno anterior el apoyo se daba “de un modo discrecional con el que los funcionarios elegían a los destinatarios del dinero, sin saber muy bien el criterio que usaban”.

En ese sentido, el titular de Cultura indicó que el criterio que se toma para la actual selección es el de “generar recursos que queden en la comunidad” y que “tiene que haber un destino en las fiestas para colaborar con la sociedad”.

A su vez, Avelluto también destacó el hecho de que Festejar se realice en conjunto con el Ministerio de Turismo y aclaró que este trabajo entre las carteras fue un pedido expreso del presidente, Mauricio Macri.

“El apoyo -dijo el funcionario- se reparte a partir de los proyectos de cada fiesta, que hay de distintas categorías. No son lo mismo las grandes que reciben miles de espectadores que las más pequeñas, pero que son de igual importancia para los pueblos. Queremos que estás fiestas crezcan”.

Al respecto, el ministro de Cultura afirmó que la respuesta por parte de los participantes a este primer llamado “ha tenido un alto impacto” y expresó su deseo para la existencia de “un calendario de fiestas a nivel nacional para que los argentinos puedan elegir y programar a qué fiestas irán durante el año”.

Otro de los objetivos que destacaron los funcionarios fue el de generar una “red” entre los organizadores, además de federalizar aún más la asistencia, tanto como para fomentar el turismo y el desarrollo tanto cultural como económico de las comunidades donde se desarrollan los eventos.

“La creación de puestos de trabajo depende de cada proyecto. Hay puestos de trabajo temporarios que responden a cuestiones estacionales, pero la idea es que puedan generar algo más permanente. Eso depende de la creatividad de los organizadores”, señaló Avelluto.

En cuanto a las capacitaciones, tanto Avelluto como Avogadro señalaron a esta agencia que no sólo serán brindadas por funcionarios de las carteras en cuestión, sino que también podrá haber un intercambio entre las distintas festividades para que entre ellas aprendan y exista un ida y vuelta.

“Buscamos fiestas que tengan un desarrollo detrás, que piensen más allá de los tres días que dura, que sirvan como un gran motor turístico, económico y cultural para la comunidad, que tengan vinculación con los productores locales o que piensen en cómo explotarlo a nivel turístico”, señaló el virtual vicemiministro de Cultura.

“Queremos que las fiestas se integren -agregó Avogadro- porque cada una de ellas porta una identidad y por ello queremos que se diferencien entre sí y apoyar a las personas que están detrás de los eventos. En el futuro habrá un ´Banco de Buenas Prácticas´ que nos va a ayudar a todos”.

Para la selección de fiestas, el secretario de Cultura explicó que existe un comité del ministerio que es el que aplica el criterio para la elección de los beneficiario, pero que para la próxima convocatoria la idea es que también pueda participar la cartera turística a cargo de Gustavo Santos.

“Había muchas ventanillas abiertas para los apoyos, ahora queremos concentrar todo en un sólo lugar. Ese el camino al cual avanzamos”, agregó el ex funcionario del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quien aclaró que las “fiestas populares” no sólo son las musicales, sino que hace referencia a cualquier tipo de festividad.

Santos, en tanto, resaltó la “integración que existe entre los ministerios” y el hecho de “trabajar en conjunto”, a la vez que hizo mención a las 500 fiestas que se realizan en la provincia mediterránea, de la que es oriundo y donde se desarrolla este fin de semana el Congreso Nacional de Folclore.

“La unidad de los pueblos se refleja en las fiestas y detrás de eso hay desarrollo turístico y un movimiento económico importante”, señaló el el titular de Turismo.

Por su parte en el IV Congreso Nacional de Folclore, organizado por el Ministerio de Cultura y la Municipalidad local, se debate su presente y futuro con 80 expositores de todo el país y está dedicado al beato (Cura Brochero) José Gabriel del Rosario Brochero, quien será proclamado santo el 16 de octubre próximo.

El Cabildo Histórico de la Ciudad (Independencia 30), Radio Nacional Córdoba (General Paz y Santa Rosa) y la Casona Municipal (General Paz y La Rioja) de la capital provincial son los lugares de encuentro.

Este 4to Congreso "está dedicado al Cura Gabriel Brochero porque será declarado santo y el espíritu del encuentro es el camino al tricentenario", señaló a Télam el presidente de la Academia Nacional de Folclore, Antonio Rodríguez Villar, antes de su inicio.

"Lo importante es destacar que para nosotros folclore no es solamente danza y música, sino también lenguaje, usos y costumbres, artesanías, gastronomía, poesía, leyendas, teatro y todo rasgo cultural sostenido a través del tiempo", puntualizó Vill